Nuestras mascotas ocupan un lugar muy especial en nuestra vida. Nos acompañan, nos contienen y muchas veces parecen percibir aquello que nosotros mismos no podemos expresar.
Desde una mirada sistémica y transgeneracional, podemos preguntarnos si el vínculo con nuestra mascota también puede estar relacionado con nuestra historia familiar.
¿Por qué llegó justamente en ese momento de nuestra vida?
¿Qué estaba sucediendo en nuestra familia cuando llegó?
¿Qué lugar ocupa dentro del sistema familiar?
¿Existe una pérdida, un duelo o una historia familiar que se activa a través de ese vínculo?
No se trata de responsabilizar a la mascota por lo que nos sucede ni de reemplazar la atención veterinaria. Se trata de observar el vínculo y abrir nuevas preguntas.
A veces nuestras mascotas nos muestran, a través de su comportamiento o de la intensidad del vínculo, aspectos de nuestra propia historia que necesitan ser mirados.
El amor también necesita orden
Amar profundamente a nuestra mascota no significa pedirle que ocupe el lugar de alguien que falta, que cargue con nuestras emociones o que sea responsable de nuestra felicidad.
Cuando cada uno ocupa su lugar, el vínculo puede vivirse desde un amor más libre y consciente.
Tu mascota está hablando. ¿La estás escuchando?
En mi curso grabado “Mascotas y Transgeneracional” te invito a profundizar en esta mirada sobre el vínculo humano-animal.
Trabajamos con péndulo y gráficos, desde una perspectiva sistémica y transgeneracional.
Es un curso grabado y podés hacerlo a tu ritmo. Además, estoy disponible para acompañarte ante cualquier consulta por WhatsApp.
Quizás escuchar a tu mascota también sea una forma de escucharte a vos.
Mariana Rodríguez
Maestra de TRE
Autora del libro Lo que carga el alma, Ed.Libella